viernes, 30 de julio de 2010

Hablemos de la importancia de crear un Albergue para las mujeres víctimas de Maltrato.

El problema de la violencia intrafamiliar, en nuestro País, Estado, Región, es grave, desgraciadamente Ciudad Guzmán, Jalisco, no se queda atrás y como cualquier otra zona de nuestro país, la agresión física, moral y económica hacia las mujeres, está a la orden del día.

 

Las mujeres que viven esta circunstancia, viven sometidas, emocional y económicamente, su mente está nublada, igual que su sentido común, muchas de ellas creen que el mundo se acaba al salir de su casa y se sienten solas sin el verdugo que las castiga, otras tantas señalan que “es su cruz” y deben cargar con ella por toda la vida, pero muy dentro de ellas hay algo que se rebela, algo que les dice que lo que están viviendo no es correcto, que hay otros caminos y ese algo, se llama “dignidad”, el problema real, es que dentro de su tragedia, no hay quien las apoye, las oriente, las proteja, si recurren a alguna instancia de gobierno, se encuentran primero, con un sin fin de “burócratas”, gente insensible que desarrolla un trabajo por un sueldo, no porque se identifique con el problema, no por ayudar y segundo, con que no hay un espacio dedicado únicamente a darles apoyo, a recibirlas mientras resuelven qué hacer con su vida, mientras huyen de los golpes, los celos, la violencia sin fin; sí, el gobierno no cuenta con un lugar donde ellas y sus hijos puedan tener la certeza de que ya no serán agredidas, que tendrán apoyo legal, psicológico, médico, donde tengan un respiro para poder pensar y tomar quizá, la decisión más importante de su vida.

 

Pero no es solo el gobierno, tampoco la iniciativa privada, alguna ONG, nada, absolutamente nada ni nadie, en nuestra región, les ofrece ese momento de paz que tanto necesitan, ese refugio que puede ser el comienzo de una nueva vida.

 

Este proyecto va dirigido hacia la prevención y atención de la vulnerabilidad social que afecta a individuos, familias y comunidades, para fortalecer el desarrollo del núcleo familiar, procurando su desarrollo, tiende a prevenir condiciones sociales que generan marginación y discriminación, busca la satisfacción de las necesidades básicas y el desarrollo individual, familiar y comunitario, con principios de Equidad, Justicia Social y Respeto a la Dignidad Humana.

 

OBJETIVOS DEL PROYECTO:







a).- Disminuir el índice de homicidios de mujeres por causa de la violencia intrafamiliar.



b).- Disminuir los suicidios en mujeres víctimas de violencia intrafamiliar.



c).- Evitar lesiones físicas y emocionales graves, tanto en las mujeres como en sus hijos.



d).- Reestablecer el equilibrio emocional y la seguridad interna de las víctimas de violencia intrafamiliar.



e).- Brindar a las víctimas de violencia, la oportunidad de tener una vida productiva y de desarrollo social.



f).- Abrir un camino con nuevas expectativas, con posibilidades de trabajo, el desarrollo de sus habilidades y la oportunidad de vivir con dignidad.

 

Es por eso muy importante la creación de un Albergue para mujeres maltratadas en Ciudad Guzmán, Jalisco, las mujeres de nuestra región, no cuentan con ese apoyo por parte de nadie, es por ello que estoy promoviendo un proyecto dentro de Iniciativa México, llamado “Crear Albergue para Mujeres Maltratadas”, con número de folio 20473, espero contar con su apoyo para obtener difusión para este proyecto y unir esfuerzos para hacer realidad la creación de este albergue, es un compromiso que tenemos para con estas mujeres, para con nuestra sociedad.

 

La educación como fuente de conocimientos, permite el desarrollo profesional y personal y como instrumento en el cambio de actitudes, por lo tanto, es fundamental para comenzar a eliminar la violencia. Es por ello importante crear conciencia, en mujeres que son víctimas de maltrato, en primer término, de que no están solas, que nos tienen a nosotros y a ellas mismas, que es lo más valioso, pues cuando una mujer se da cuenta de lo que vale y de lo que puede hacer por sí misma, es impresionante, pues es cuando es capáz de enfrentar a su agresor, de denunciarlo y escapar a su yugo, y también cuando comienza a disfrutar de su independencia moral y económica. Sabemos que el camino no es fácil, que nos enfrentamos a cuestiones de tipo cultural y religioso, con la idiosincrasia de nuestro pueblo, pero conocemos la fortaleza de las mujeres y confiamos en que su instinto de sobrevivencia, nos ayude a sacar el proyecto adelante.

 

No podemos quedarnos de brazos cruzados, ni que el discurso predomine sin acompañarlo de acciones concretas, no nos quedemos a contemplar sus terribles consecuencias, debemos crear alternativas, con objetivos congruentes y eficaces, que contrarresten tanto las causas como los efectos.

 

Es necesario que seamos concientes de que este grave problema afecta a la parte más vulnerable de nuestra sociedad, nuestros niños, mujeres y ancianos, por lo que necesitamos acatar nuestra responsabilidad como ciudadanos íntegros, no debemos dar la espalda al problema, no seamos indiferentes, so pretexto de que no es nuestro problema, denunciemos a los agresores y protejamos a las víctimas!!!

Mujeres atrapadas en un ciclo de violencia doméstica

Nuestra sociedad debe entender que la violencia intrafamiliar no es una medida sana en la construcción de una familia. Está comprobado que las víctimas de violencia intrafamiliar viven menos tiempo que el resto de las personas que no han sido atacadas, pues las tensiones y factores de riesgo con las que conviven diariamente, alteran su salud, sus sentidos y sus emociones, provocando un desequilibrio que muchas veces las lleva al suicidio.

El victimario en la mayoría de los casos es alguien conocido, la pareja, el cónyuge o el amante, ésta situación provoca dependencia de la mujer en el aspecto económico y sentimental, ésto es el indicador de la necesidad de crear conciencia en la población sobre el fenómeno que, hoy por hoy, se presenta como una enfermedad social existente en todos los sectores y que sobre todo, afecta el desarrollo armónico de la niñéz y nubla su futuro. Presenciar violencia doméstica durante la infancia o haber sido víctima de malos tratos, físicos, drogadicción y alcoholismo en los padres, son algunas de las causas más comunes de porqué la víctima descarga su propio infierno en los más débiles.

La peor forma de violencia que sufren ahora mismo las mujeres, es la violencia económica, porque supone en sí, una importante causa de muerte y sufrimiento, atravezando por la terrible incertidumbre que rodea cada embarazo, cada parto, cada puerperio, la infancia de cada hijo que no se sabe si sobrevivirá. Otra forma de violencia es la pobreza, pues ella les impide escapar de otras formas de violencia que las hace aún más vulnerables, las convierte en mano de obra barata, migración ilegal y forzada, como simple materia prima de los negocios pornográficos. No cabe duda de que la miseria es la mayor enemiga de las mujeres del mundo !!!